Esa era la pregunta que inundaba mi
cabeza al asumir estar presente en 1995, en Naciones Unidas como
asesora en la Conferencia preparatoria PRECOM, para la Conferencia
Internacional de la Mujer, que se realizaría en Pekín un mes
después.
Si bien durante casi un año había
estudiado junto a un grupo de especialistas católicas argentinas, el
documento elaborado por la ONU de 161 páginas y mas de 360
artículos, no deje de asombrarme ante las exigencias, de los
representantes de los diversos países que con la excusa de liberar
a la mujer proponían el aborto, la confidencialidad entre la niña y
el médico, ignorando a los padres, (porque casi todos se decía, eran
violadores de sus propias hijas), poniendo de ejemplo el secreto que
existe entre un practicante católico y su confesor. Claro que en
estas circunstancias, no era para salvar su alma, sino para poner su
cuerpo a merced del gran negocio de los anticonceptivos, excluyendo
a los primeros educadores, los padres, quitándoles la autoridad
sobre sus hijas, pero cosa curiosa solo en EDAD FÉRTIL, ese era un
tema que asomaba frecuentemente. Sentada en ese ilustre recinto de
conferencias escuche muchos alegatos, que explicaban lo
inexplicable, de la perspectiva de género, que no se nace ni varón
ni mujer que el sexo se elige. Escuche también alabar actos que
quizás para alguna parte de la sociedad pueden ser impuros para su
creencias, y para cualquier ciudadano aberrantes, y repulsivos ya
que contarían la naturaleza de la raza humana, pero sin embargo, en
los alegatos eran justificables en harás de la liberación femenina.
También, ví los grupos de apoyo al
aborto, a la perspectiva de género, al casamiento de homosexuales
que se pasaban el día haciendo presión, y alentando a sus aliados
que participaban dentro de la Sala de sesiones.
Quizás muchos ya olvidaron que uno de los
temas que mas contrariaba a las personas que tenían sentido común,
era que en un documento tan importante, en el cual se estudiaría
la vida de las mujer en el futuro, como sujeto de derecho, en ese
documento algo tan natural a la mujer como el ser MADRE brillaba por
su ausencia, a tal punto que la palabra MADRE aparecía muy pocas
veces y encorchetada, lo que significa que estaba a un paso de
desaparecer. Pero si en muchos puntos del documento se hablaba del
derecho de las niñas, “a su vida sexual y reproductiva”, como un
adelanto, a poder elegir una vida sexual activa, sin consecuencias,
y sin embarazos no deseados, apoyada en una educación que a espaldas
de la familia, ponía a su disposición todos los avances
científicos, como la pastillas de la muerte, de común uso hoy.
Cual será la
mirada de este encuentro del 2010?
Que factura se pasará a nuestros países pobres y esquilmados? ¿Vamos
hacia un control más estricto de la natalidad?
Según la comunicación
oficial, el énfasis estará puesto en compartir experiencias y
prácticas para superar obstáculos y asumir nuevos desafíos,
incluyendo los que se vinculan con los Objetivos del Milenio para el
Desarrollo. Fuentes participantes del encuentro señalan que se
proyecta la creación de una Agencia
especial de ONU para los temas vinculados con el género (GEAR -
Gender Architecture) para avanzar en la implementación de Beijing.
Según información
suministrada por FUNDAR, que tiene a uno de sus miembros
participando en el encuentro, “la
denominada “perspectiva de género” se presenta como una categoría de
análisis socio-político que impone una visión ideologizada de la
realidad, que enfatiza la dimensión cultural y desconoce los datos
biológicos y, a su vez, concibe la relación hombre-mujer desde una
lógica del conflicto. Esta perspectiva presenta contornos confusos y
ambiguos y muchas veces ampara propuestas de despenalización del
aborto y difusión de la anticoncepción.
Leyendo la información vemos que se habla
de una “plataforma de acción cuyos metas se analizaran y de la
creación de una Agencia especial de la
ONU” para temas vinculados con el genero. Este Agencia o comité
trae a mi memoria pasajes del libro LA CARA OCULTA DE LA ONU, del
profesor emérito de la Universidad de Lovaina, demógrafo destacado,
Monseñor Michael Schooyans, cuando dice
“de estos encuentros surgen los NUEVOS
DERECHOS del HOMBRE, siempre renegociables en beneficio de los
intereses de aquellos, que pueden hacer valer su voluntad
“Las
verdades fundadoras de la ONU, referidas a la centralidad del hombre
en el mundo, son desactivadas, poco a poco. Según esta concepción,
ninguna verdad sobre el hombre, se impone a todos los hombres: a
cada uno su opinión. Los derechos humanos no son más reconocidos
como verdades, son objeto de procedimientos, de decisiones
consensúales. Se negocia, y al termino de un procedimiento
pragmático se decide, por ejemplo que
la vida, se impone en ciertos casos
pero en otros no, que determinada manipulación genética,
justifica el sacrificio de embriones, que la eutanasia debe ser
liberada, que las uniones de homosexuales, tienen los mismos
derechos de la familia, etc.
Para instaurar estos nuevos derechos y
principalmente la concepción del derecho, que le es subyacente, se
deben privilegiar dos mecanismos de acción.
En primer lugar se debe debilitar a las
naciones soberanas, pues ellas son las primeras generalmente en
proteger los derechos inalienables de sus ciudadanos. Luego en las
asambleas internacionales se deben obtener el mayor consenso
posible, recurriendo si es necesario a la corrupción, al chantaje y
a la amenaza, (como ser no entregar créditos internacionales). Una
vez adquirido, el consenso puede ser invocado para hacer adoptar
convenciones internacionales, que adquieren fuerza de ley en los
estados que las han ratificado (caso argentino se ratifico el CEDAW)…
Vemos una vez más que épocas en que la
comunicación es inmediata, sin embargo hay verdades que se callan,
por interés o por desconocimiento, de sus fines y consecuencias.
Como ciudadanos sería muy interesante que no perdiéramos de vista,
el encuentro de la Comisión sobre status de la Mujer de las Naciones
Unidas y su revisión de la Declaración y Plataforma de Acción de la
Conferencia Internacional de la Mujer realizada en Beijing a 15 años
de su implementación. Quizás
por medio de ese Encuentro Internacional que se está realizando en
la sede central de la ONU, en este mes de Marzo del 2010, podamos
vislumbrar y entender mejor, quien mueve los hilos del control
natal, de la implementación de Genero, de la perdida de las
tradiciones familiares de los valores en nuestra sociedad. O quizás
también entendamos mejor, cuando entes extranjeros reclamen
subordinar nuestra voluntad, a sus requerimientos, que hemos sido
entregados a precio vil.